miércoles, 29 de mayo de 2019

Cuando conocí el odio


CUANDO CONOCí  EL ODIO

Al odio lo conocí un martes a primera hora de la mañana, metido en un cuerpo  mirándome con ojos acusadores y el dedo índice apuntándome amenazante.
Hasta entonces había vivido rodeada de amor, amistad, alegría y buenas sensaciones.
Cuando te topas con el odio, así de esta manera, te quedas tocada y pensando.  Piensas que esa persona quiere controlar todo, que tiene mal encare, mal mirar, amargura, mucha amargura y tanto odio dentro que le sale por los ojos acusadores y por el dedo índice amenazador, un querer siempre fastidiar la fiesta, en realidad son personas toxicas y realmente no es recomendable tenerlas cerca porque además me roban mi energía positiva que llevo dentro.
Después de haber conocido el odio me vuelvo a mi mundo lleno de amor y positivismo amistad y saber disfrutar de las pequeñas cosas.
Cada cual en su mundo, intentaré que el mío este muy lejos del suyo, aunque el odio me quiera contaminar.
No lo permitiré.

CRIS